Discurso de Don Emmanuele F.M. Emanuele di Villabianca, barón de Culcasi Presidente de la Fondazione Terzo Pilastro – Internazionale

Me alegra muy sinceramente estar hoy en Sevilla, espléndida ciudad de un país, España, por el que siento un amor especial porque mi familia vino de España en el 1236, para presentar estas dos importantes obras de Peter Paul Rubens procedentes de los Musei Reali de Turín, obras que —gracias a la Fondazione Terzo Pilastro – Internazionale, promotora de la exposición, que me honra presidir, y a Poema S.p.A., que la ha realizado en colaboración con la empresa Comediarting y el grupo Arthemisia— encuentran hoy una colocación idónea en el espléndido palacio de la Condesa de Lebrija.

Se trata de dos grandes lienzos al óleo que, en estrecho diálogo el uno con el otro, representan respectivamente a Hércules en el jardín de las Hespérides y a Deyanira tentada por la Furia, dos de los principales episodios de la epopeya del mítico héroe griego, epopeya a la que, dicho sea de paso, muchos especialistas atribuyen un sentido filosófico, moral y alegórico que va más allá de su carácter de mera narración de heroicas gestas: la figura de Hércules representa una tradición de mística interior, y sus doce trabajos pueden ser interpretados como una especie de camino espiritual del Hombre, que pasa también, inevitablemente, por el final de su vida terrena (simbolizado por Deyanira, que, como es de sobra conocido, fue responsable sin saberlo del trágico final del héroe, su marido).

Los cuadros, fechados en 1638, pertenecen a la etapa final de la vida de Rubens, pintor muy prolífico que vivió y trabajó durante mucho tiempo tanto en España (sobre todo en Madrid) como en Italia, principalmente en Florencia, Génova y Roma. Nos encontramos sin la menor duda ante el principal representante de la cultura flamenca, un artista caracterizado justamente por su vena italianizante y clasicista, que dio vida a imponentes composiciones celebratorias, o bien —como en este caso— derivadas de la literatura y la mitología clásicas; no en vano fue uno de los primeros artistas que contribuyó en Italia al desarrollo del arte barroco, tan alejado de la pintura típicamente holandesa, entre cuyos temas tenían prioridad, por el contrario, las escenas de la vida cotidiana de la nueva burguesía de los centros urbanos: un arte de fuertes connotaciones civiles al que en 2008 dediqué en el Palazzo Cipolla de Roma la gran exposición Da Rembrandt a Vermeer. Valori civili nella pittura fiamminga e olandese del ’600 [De Rembrandt a Vermeer. Valores civiles en la pintura flamenca y holandesa del siglo xvii].

Nos encontramos, pues, ante un artista espléndido, y ante una exposición no menos importante, que me brinda el placer de dar las gracias al Alcalde de Sevilla, Juan Espadas Cejas, a la Presidenta de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, doña Isabel de León Borrero, marquesa de Méritos, y a Anna Maria Bava, Comisaria de los Musei Reali de Turín y Cristina Carrillo de Albornoz, Cocomisaria, a la Presidenta de Arthemisia Iole Siena y a la Administradora de Comediarting, Francesca Silvestri, y al fin a nuestra Alessandra Taccone, Directora General de la Fondazione Terzo Pilastro – Internazionale.

La Funadación que yo presido opera en el ámbito de la salud, en la ayuda para los menos afortunados y en el campo de la investigación cientifíca, de la instrucción y de la cultura. En España tenemos sede en Valencia y Madrid e yo espero establecer una también en Sevilla.

Los Obama se van en cambio los Emanuele se quedan!

 

Don Emmanuele F. M. Emanuele di Villabianca, barón de Culcasi

Presidente

Fondazione Terzo Pilastro – Internazionale